

El rock
también sabe
despegar
Selvajes afronta una nueva etapa con El Despegue y prepara el lanzamiento de su próximo álbum, Tiempo de Uso, producido por Guille Mostaza.
Hay bandas que miran atrás para recordar lo que fueron y otras que utilizan su historia como punto de partida para seguir avanzando. Selvajes pertenece a la segunda categoría.
La banda madrileña ha construido en pocos años una identidad basada en la energía de las guitarras, la intensidad de sus directos y unas canciones capaces de combinar la electricidad del rock con la sensibilidad del indie.
Después de una etapa marcada por los escenarios, el crecimiento dentro de la escena y apariciones en medios como radio y televisión, el grupo afronta ahora un nuevo capítulo. Su nombre es El Despegue, un mixtape que supone un punto de inflexión y que la banda ha llevado a la carretera con una propuesta en directo visceral, directa y sin concesiones.
Porque si hay algo que define a Selvajes es precisamente su relación con el escenario. Sus conciertos se han convertido en una de sus principales señas de identidad, con guitarras sin filtros, energía desbordante y letras que buscan conectar directamente con el público.
Despegar sin olvidar de dónde se viene
El Despegue funciona como algo más que el título de una grabación. Es también una declaración de intenciones. La pregunta es inevitable: ¿hacia dónde quiere despegar Selvajes?
La respuesta parece estar en todo lo que está ocurriendo alrededor de la banda. El grupo no se limita a reivindicar su presente, sino que ya trabaja en el siguiente paso: Tiempo de Uso, su próximo álbum, producido por Guille Mostaza.
El nuevo proyecto comienza a tomar forma a través de una sucesión de lanzamientos que irá descubriendo progresivamente el sonido de esta nueva etapa hasta el álbum completo, previsto para febrero de 2027.
Del volumen de una sala al silencio de un acústico
Una banda acostumbrada a defender sus canciones desde la electricidad también ha descubierto qué ocurre cuando desaparecen parte de los artificios.
Selvajes ha pasado por formatos acústicos en espacios como Radio Marca y Onda Madrid–Telemadrid, demostrando que una canción puede mantener su identidad incluso cuando se reduce el volumen y se deja más espacio a la melodía y a la interpretación.
Cuando desaparece parte del ruido, quedan la melodía, la letra y la emoción. Y Selvajes ha sabido trasladar su universo a ese terreno sin perder la personalidad que caracteriza a la banda.
Un directo pensado para ser vivido
Hay una diferencia fundamental entre escuchar una canción y vivirla delante de un escenario. Selvajes parece haber entendido desde el principio que el directo no es simplemente una extensión de sus grabaciones, sino un espacio donde las canciones pueden crecer y adquirir una nueva dimensión.
Sus actuaciones buscan provocar algo más que admiración técnica. La prioridad parece estar en generar una experiencia: que el público no se limite a escuchar, sino que forme parte de la noche.
Ese espíritu quedó reflejado en El Despegue (En Directo en Moby Dick), un EP que recoge la dimensión escénica del proyecto y que resume una de las principales fortalezas de la banda.
Cuando una banda vuelve a descubrirse
Uno de los momentos más significativos de esta etapa llegó con su paso por La Resistencia, donde Selvajes tuvo la oportunidad de presentarse ante una audiencia mucho más amplia y, especialmente, ante espectadores que quizá nunca habían escuchado antes a la banda.
Seguir creciendo significa, en cierto modo, volver a presentarse constantemente ante nuevos públicos. Y ahí está una de las claves de Selvajes: su música no parece depender exclusivamente de un determinado público o generación.
En los últimos tiempos, la banda ha aparecido en medios tan diferentes como La Razón, Mundo Deportivo, Vozpópuli, Sold Out, En Clave de Indie, Mercadeo Pop, Kilómetro Rock, Estadio Deportivo o La Caja de Música TV.
Rock para quien ya lo conoce y para quien está a punto de descubrirlo
Quizá uno de los mayores retos de cualquier banda que reivindica el rock en pleno siglo XXI sea conseguir que sus canciones dialoguen tanto con quienes llevan años escuchando guitarras como con quienes están descubriendo ahora ese lenguaje.
Selvajes no parece plantear esa cuestión desde la nostalgia. Su música parte del rock, pero incorpora códigos del indie contemporáneo: riffs afilados, estribillos memorables y una sensibilidad melódica que busca una conexión emocional inmediata.
Una canción puede ser también una máquina del tiempo. Para quienes vivieron determinadas épocas del rock español, recuperar una melodía puede significar recuperar un lugar, una noche o una parte de su propia historia.
Lo que queda por conquistar
Después de los escenarios, los medios, los acústicos, la televisión y el crecimiento de la banda, queda la pregunta más interesante: ¿qué viene ahora?
La respuesta está en Tiempo de Uso. Los primeros lanzamientos ya han comenzado a dibujar el camino hacia un álbum previsto para principios de 2027. Pero también está en el directo, donde Selvajes continúa encontrando una de sus formas más naturales de expresión.
Selvajes tiene todavía mucho territorio por recorrer y nuevas canciones que defender. Y si algo demuestra su trayectoria reciente es que el crecimiento de una banda no siempre consiste en abandonar lo que la hizo reconocible, sino en llevar esa identidad un poco más lejos cada vez.
Ahora queda por descubrir qué habrá al otro lado cuando aterrice el próximo capítulo.
Por el momento, Selvajes sigue haciendo lo que mejor sabe: enchufar las guitarras, subirse al escenario y dejar que el rock haga el resto.


